Conducción eficiente

Conducción eficiente: ahorra energía y dinero

Los turismos son responsables del 13% de las emisiones de CO2 en España. Aunque el coche es el medio de transporte más frecuente, la mayoría de personas lo usa de forma poco eficiente: se eligen modelos que no se adaptan a las necesidades reales, se utiliza para desplazamientos muy cortos, y se emplean malos hábitos de conducción. Tan sólo cambiando algunas rutinas, podríamos rebajar el porcentaje de emisiones al 11%, y eso son miles de tonelada.

Tengas el coche que tengas, tanto si es de combustión interna, como si es híbrido o eléctrico, puedes ahorrar energía si llevas a cabo una conducción eficiente y tienes en cuenta una serie de aspectos básicos:

Realiza un buen mantenimiento
Revisa periódicamente el nivel de aceite, la presión de los neumáticos y el estado de tu vehículo. Ahorrarás combustible y emisiones de CO2.

Uso de la primera marcha
Usa la primera marcha solo para comenzar a rodar y cámbiala a segunda lo más pronto posible. En paradas de más de un minuto, apaga el motor.

Circula con marchas largas
Las marchas largas son las que menos carburante necesitan. Usa las más largas posibles y cambia de marchas a revoluciones bajas: a 2.000 rpm (diesel) y a 2.500 (gasolina).

Regula la velocidad
Mantén una velocidad lo más uniforme posible y circula evitando frenadas y aceleraciones bruscas. El consumo se dispara cuando se superan los 100 km/h.

Controla el peso en la parte trasera
Cuanto más cargado va el coche, más esfuerzo tiene que hacer el motor y más combustible se consume. Por eso es fundamental una buena distribución de la carga: retira todo peso innecesario del maletero o los asientos traseros.

Cierra las ventanas
Las ventanas abiertas provocan resistencia y, por tanto, mayor consumo, especialmente cuando se circula a alta velocidad.

Limita los accesorios exteriores
Aumentan la resistencia al aire del vehículo y, por tanto, incrementan el consumo hasta en un 35%.

Modera el uso del aire acondicionado
El uso de equipos auxiliares, como el aire acondicionado, aumenta el consumo de carburante y las emisiones de CO2 hasta en un 5%.

No viajes solo
Intenta no viajar solo y compartir el coche para ir a trabajar o en tu tiempo libre. O bien, siempre que puedas, usa el transporte público.