Energía

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Descubre fuentes de energía alternativas.

ENERGÍA EÓLICA

Es la energía renovable más desarrollada.

Información general

¿Qué es?

La energía eólica es la energía renovable más madura y desarrollada. Genera electricidad a través de la fuerza del viento, mediante la utilización de la energía cinética producida por efecto de las corrientes de aire. Se trata de una fuente de energía limpia e inagotable, que reduce la emisión de gases de efecto invernadero y preserva el medioambiente.

La energía eólica ha sido aprovechada desde la antigüedad para mover los barcos impulsados por velas o hacer funcionar la maquinaria de molinos al mover sus aspas. Desde principios del siglo XX, produce energía a través de los aerogeneradores. La energía eólica mueve una hélice y, mediante un sistema mecánico, hace girar el rotor de un generador que produce energía eléctrica.

Los aerogeneradores suelen agruparse en concentraciones denominadas parques eólicos con el fin de lograr un mejor aprovechamiento de la energía, lo que reduce su impacto ambiental. Las máquinas tienen una vida útil de veinte años.

La energía eólica representa uno de los vectores de crecimiento de Naturgy para los próximos años. La compañía prevé duplicar su potencia instalada en España y extender su actividad a otros países del arco mediterráneo y de América Latina. Naturgy Renovables, filial creada en 2010, agrupa el negocio de generación “verde” de la empresa.

Ventajas

La energía eólica comienza a tener cada vez más un posicionamiento creciente en la producción de energía y el reconocimiento de ser una de las menos contaminantes y seguras en el panorama energético europeo. En España se considera como la principal fuente de energía renovable, y se estima, que en unos años representará el 20% de la producción energética del país.

Pero la energía eólica, tan beneficiosa para algunos, aún sigue suscitando fuertes debates sobre su viabilidad y sostenibilidad. A través del camino recorrido durante estos años, en la búsqueda de energías alternativas para la sustitución de las fuentes de energía fósiles, la energía eólica ha sabido sortear estos debates y su desarrollo e implantación continúan imparables. ¿Cuáles son las ventajas que le han permitido sobrevivir y convertirla en una de las energías lideres dentro del amplio abanico de las energías renovables?

  1. Bajo poder contaminante. La energía eólica es, después de la energía solar, la campeona. La energía generada a través de aerogeneradores es la que menor impacto tiene sobre el medio ambiente, debido a que durante su proceso de generación no lleva implícito proceso de combustión, de manera que los impactos originados por los combustibles durante su extracción, transformación y combustión beneficia la atmósfera, el suelo, el agua, la fauna, la vegetación, etc.
  2. Más energía. Cuando nos referimos a la cantidad de energía producida en sustitución de las fuentes de energía fósil, la electricidad que llega a producir un aerogenerador alcanza una capacidad de energía similar a la de 1.000 Kg de petróleo, evitando que se quemen diariamente miles de litros de este combustible. A su vez, ingentes cantidades de carbón dejan de ser usadas en las centrales térmicas, evitando las emisiones de toneladas de CO2. Es decir, la energía eólica evita el envío a la atmósfera de miles de toneladas de gases contaminantes producto de la combustión del carbón y el petróleo.
  3. Impacto menos agresivo en el suelo. Otra ventaja beneficiosa para nuestro entorno es que la generación de energía eólica no tiene un impacto tan agresivo sobre la composición del suelo o su erosionabilidad, como si lo son los combustibles fósiles, ya que no se produce ningún contaminante que incida sobre éste, vertidos o grandes movimientos de tierras.
  4. El agua, inalterada. Asimismo, la energía eólica no produce alteraciones sobre las fuentes de agua, al no hacer uso de ellas durante la producción de energía, y no producir residuos o vertidos sobre los acuíferos.
  5. Impacto medioambiental 0 en su transporte. La energía producida por el viento, comparada con otros combustibles, como el gas, el petróleo o el carbón, tiene un impacto cero sobre nuestro entorno natural en el momento de ser transportada, pues no emplea tuberías, barcos o camiones. Esta característica, además de abaratar sus costes, la hace aún más atractiva para reducir el impacto ambiental, en tanto reduce el tráfico marítimo y terrestre, elimina la construcción de refinerías y suprime los riesgos añadidos que conllevan el transporte de petróleo o de residuos nucleares. En suma, la generación de energía eléctrica por medio del viento no produce gases tóxicos, no contribuye al efecto invernadero, no destruye la capa de ozono y no origina residuos contaminantes.

Costes de la energía eólica

Otro de los puntos controvertidos sobre el uso de la energía eólica es su coste, aparentemente alto, pero este ha dejado de ser un problema y actualmente es una de las fuentes más baratas, hasta llegar a competir en rentabilidad con fuentes energéticas tradicionales, consideradas de muy bajo coste, como las centrales térmicas de carbón, las centrales de combustible e incluso con la energía nuclear. Pero sobre todo, si miramos los costes a largo plazo, si pensamos en los costes que representan para una sociedad la reparación de los daños medioambientales generados por las energías convencionales, la energía eólica es, sin duda, mucho más barata que sus competidoras.

Parques eólicos, un sistema rentable

Una turbina puede llegar a su mayor productividad cuando el viento alcanza los 40 km/h, un rendimiento medio a los 19 km/h y deja de funcionar automáticamente cuando desciende a 10 km/h. El sistema más rentable para recolectar la energía producida por estos aerogeneradores se encuentra en los parques eólicos, grupos de molinos que transfieren energía eólica a la red eléctrica. Cada turbina de estos parques, en condiciones óptimas, tiene una vida útil de 25 años y, cuando esto sucede, su desmantelamiento no deja huellas sobre el terreno.

Actualmente, las investigaciones sobre los aerogeneradores están dirigidas a la búsqueda de sensores y software que permiten monitorizar constantemente las fuerzas del viento ejercidas sobre las aspas de las turbinas. De esta manera se lograría, como en las alas de los aviones, que las turbinas tengan una “superficie de control” y alerones simples para cambiar las características aerodinámicas de las aspas. De lograrse a corto plazo esto, permitiría, no solo un control inteligente de las fuerzas del viento, sino un aprovechamiento óptimo en todo momento.

Por otro lado, los parques eólicos han generado una fuerte controversia al interior de los grupos ambientalistas por el impacto que generan sobre el paisaje los gigantes del viento y la muerte de las aves migratorias producida por los aerogeneradores. Para paliar esta desventaja, se han trasladado algunos parques eólicos dentro del mar y, aunque dicha tecnología aún sigue en constante evolución, algunos expertos consideran que la fuerza del viento marítimo es el futuro de la energía eólica y, de paso, la generación de la energía eléctrica en sustitución de las energías convencionales.

Fuentes: Twenergy / Revista Futuros / eolicaysolar.com / Diario Ecologia / Flickr

OTRAS ENERGÍAS

Conoce más acerca de las fuentes de energía.

Información general

Naturgy es la mayor firma integrada de gas natural y electricidad de España y Latinoamérica. Para dar respuesta a sus 20 millones de clientes, cuenta con un portafolio equilibrado y diversificado de negocios y de energías. La compañía dispone de un competitivo “mix” de generación de electricidad, gracias al uso eficiente de las tecnologías de las que dispone. La producción de electricidad de Naturgy en España y en América Latina se sustenta principalmente en los ciclos combinados de gas natural, las centrales de combustible fósil más limpias que existen. Además, la multinacional dispone de generación hidroeléctrica, parques de energía eólica, centrales de carbón y fuel y participa en dos centrales nucleares en España.

 

Nuclear

Es una tecnología limpia, que no emite gases de efecto invernadero y que genera electricidad a través de la fisión controlada de núcleos de uranio. Naturgy cuenta con una experiencia de más de 40 años en la gestión y operación de centrales nucleares. La energía nuclear es una fuente de generación fiable y segura que contribuye a luchar contra el cambio climático, ya que no produce gases de efecto invernadero. Por este motivo, las centrales nucleares son indispensables para conseguir el objetivo marcado en la Unión Europea de que en 2020 el 20% del consumo de energía final provenga de fuentes que no emiten CO2.

 

Hicroeléctrica

La hidroeléctrica es una de las tecnologías de generación más antiguas y extendidas en todo el mundo. Naturgy cuenta con una potencia instalada de más de 1.937 MW repartidas entre España y Panamá.

La energía hidroeléctrica nació a finales del siglo XIX con la revolución industrial y hoy sigue desempeñando un papel destacado en la cobertura de la demanda de electricidad del planeta. En torno al 20% de la energía eléctrica que se consume en todo el mundo tiene este origen.

La energía hidroeléctrica no emite gases de efecto invernadero y tiene un funcionamiento muy flexible, por lo que se adapta rápidamente a las necesidades del sistema y casi no afecta al medio ambiente.
Las centrales aprovechan la energía potencial gravitatoria del agua embalsada para generar electricidad. El agua, conducida desde el embalse a través de unas tuberías, mueve las turbinas, que trasforman la energía rotatoria en corriente alterna de alta o media tensión. La potencia de las centrales depende del desnivel que recorre el agua.

 

Minihidraúlica

Se trata de centrales hidráulicas a pequeña escala: su potencia no supera los 10 MW, ocupan poco espacio, acostumbran a estar integradas en sistemas hídricos ya existentes y sus costes de explotación son bajos. Todas estas ventajas las convierten en centrales altamente eficientes.

 

Térmica (fuelóleo-gas y fuel)

Es una tecnología que genera electricidad a partir de la combustión de carbón, fuelóleo-gas y fuel.
Para reducir el impacto ambiental de estas centrales, Naturgy está investigando soluciones para capturar y almacenar el CO2 que emiten sus instalaciones térmicas. En total, la compañía cuenta con un parque de centrales que suman 2.526 megavatios (MW) en todo el mundo.

 

Energía solar fotovoltaica y electricidad

Con la energía solar fotovoltaica podemos lograr la electricidad necesaria para iluminar una vivienda y utilizar todos los aparatos eléctricos del hogar.

  • Hay que tener en cuenta que el rendimiento de las placas es mayor cuando los rayos de sol inciden perpendicularmente en los paneles fotovoltaicos. Por tanto, una buena orientación de las placas es muy importante para poder aprovechar al máximo la energía del sol.
  • En esta superficie se genera una diferencia de voltaje que puede ser aprovechada conectando unos electrodos. De ese modo, se produce energía eléctrica en forma de corriente continua que es almacenada en los acumuladores, los responsables de suministrarla cuando el usuario la requiera.
  • Los reguladores de carga protegen los acumuladores de los daños irreparables que podrían generar una sobrecarga o una descarga total.
  • Finalmente, el inversor se encargará de transformar la corriente continua proveniente de los acumuladores en corriente alterna para el uso doméstico.

 

Energía solar térmica y agua caliente sanitaria

A través de la energía solar térmica se puede calentar el agua para uso doméstico. Esta energía aprovecha de forma directa la radiación solar a través de unos colectores solares. Posteriormente, en el depósito acumulador, se almacena la energía térmica obtenida en forma de agua caliente. Esta energía se presenta combinada con otros sistemas convencionales de apoyo.

 

Cogeneración

La cogeneración consiste en la producción conjunta de energía eléctrica y energía térmica útil (vapor, agua caliente sanitaria, etc.), utilizando como combustible la biomasa. Con una eficiencia del 85%, es el sistema más eficaz para el aprovechamiento de un combustible ya que reutiliza el calor residual de la combustión.

 

Ciclo combinado

Las centrales de ciclo combinado son la mejor alternativa a la generación térmica fósil tradicional, ya que ofrecen seguridad y fiabilidad al sistema eléctrico y tienen un limitado impacto medioambiental. Naturgy tiene una potencia instalada de centrales de ciclos combinados de gas natural de 9.296 MW, repartida entre España, México y Puerto Rico.

Los ciclos combinados, que utilizan gas natural, son más eficientes y limpios que las centrales convencionales de combustibles fósiles, ya que no lanzan a la atmósfera compuestos sulfurados ni partículas y las emisiones de CO2 son un 60% inferiores a las de la generación térmica convencional. Además, sólo consumen un tercio del agua que otras plantas necesitan para funcionar.
Debido a las características de esta energía, supone una de las mejores soluciones para alcanzar una economía baja en carbono.

Los ciclos combinados son más eficientes que otras tecnologías térmicas tradicionales como el carbón o el fuel, ya que producen energía en dos fases. En la primera, generan electricidad a través de la combustión directa del gas natural. En una segunda etapa aprovechan los gases residuales, que aún están calientes, para generar vapor de agua que mueve una turbina que produce más energía.
La combinación de dos sistemas eleva la eficiencia del proceso hasta la horquilla del 55%-60%, frente al 30%-40% de otras tecnologías térmicas.

CONSEJOS

Ahorra energía con una conducta eficiente

La conducta eficiente (en materia de energía) es una parte fundamental de la medidas de ahorro que podemos llevar a cabo en nuestra casa. Incluye varios tipos de acciones: las hay “instintivas” y cotidianas, como el hábito de apagar la luz cuando se sale de una habitación. Otras requieren alguna reflexión, como subir dos grados el termostato del aire acondicionado. Otras implican actividad física para modificar la envolvente de nuestra casa, como la necesaria para extender un toldo un día de mucho calor. En último término también podrían incluir elecobricolage, como por ejemplo colocar burletes en puertas y ventanas mal ajustadas.

Una conducta eficiente necesita información para contrastar la eficacia de sus acciones, y por desgracia ésta no es fácilmente accesible. Tenemos recibos de la luz emitidos cada dos meses, y contadores, muchos antiguos, en algún punto poco visible de la casa o en el sótano del edificio. Un “contador de salón” con grandes cifras y gráficos del consumo sería muy útil para poner en práctica la conducta eficiente con mayores posibilidades de éxito.

He aquí algunas acciones que se pueden incluir en una conducta energéticamente eficiente:

Usar los manuales de instrucciones de los electrodomésticos y de cualquier aparato que consuma energía
Aunque puede ser duro sumergirse en los manuales de instrucciones, todos incluyen programas economizadores muy interesantes que permiten desconectar la instalación parcialmente pero sin perder la temperatura de confort deseada, como el “modo viaje” (durante ese período, la calefacción se conecta lo imprescindible para que la casa no se congele del todo), la posibilidad de modular la intensidad de uso de la instalación en función del grado de ocupación de la casa, etc.
Naturalmente, esto solo se aplica si se tiene el control de la instalación. Otras funciones que se pueden regular son la temperatura de salida del agua del calentador, la temperatura del refrigerador, los programas de la lavadora y el lavavajillas, etc.

 

Hábitos: conductas instintivas muy sencillas

Hay muchas oportunidades de desconectar un aparato antes de lo habitual, que se van acumulando dando al final un significativo incremento de la eficiencia energética. Aquí entra el proverbial gesto de apagar las luces al salir de una habitación.

 

Practicar el manejo economizador

En vez de fregar a chorro de agua caliente, usarla solamente para remojar al principio y rematar la tarea aclarando con agua fría. Lo mismo se puede decir de una cocina eléctrica: podemos ahorrar mucha energía seleccionando la posición “4” en vez de la “6” para terminar la cocción una vez que se ha alcanzado la temperatura de ebullición. O podemos activar el modo reposo de la computadora nosotros mismos cuando nos levantamos un rato de la mesa de trabajo, en vez de esperar a que la máquina lo haga automáticamente.
Cada vez más aparatos nos ayudan con modos ECO, aunque es conveniente controlar los programas lo más directamente posible.

 

Organizar el espacio

Al igual que sucede en la colocación de las lámparas, aspecto fundamental de la eficiencia energética de la iluminación, es posible cambiar la ubicación y orientación de muchos aparatos y conseguir a cambio sustanciosos ahorros de energía: es muy importante la colocación adecuada de calefactores, aparatos de aire acondicionado y freezer. También es importante para evitar sinergias negativas, como la reunión de demasiados focos de calor en un espacio reducido.}

 

Definir pautas de uso en el tiempo

Como en el tradicional cambio de disposición de las casas en modo invierno/verano (colocando o retirando alfombras, cortinas, estores, toldos, etc.). Puede ser útil definir pautas de uso de la calefacción y el aire acondicionado con antelación.

Controlar

Revisar periódicamente facturas, contadores, indicadores, termostatos, etc. Se trata de mantener un ojo encima de los consumos de energía y de su evolución: ¿Disminuyen paulatinamente, no varían o presentan un aumento que no podemos explicar?

 

Comprobar

El usuario hábil de la energía realiza comprobaciones periódicas de buen funcionamiento de los aparatos y sistemas: esto puede ser tan sencillo como evitar obturaciones de salidas de calor o frío, objetos colocados sobre radiadores, rejillas de ventilación tapadas, etc. O bien detectar fugas de energía.

 

Mantenimiento

Tener un calendario de mantenimiento y revisiones, con acciones múltiples que pueden ir desde eliminar la escarcha del congelador a avisar al técnico para que venga a revisar la caldera de calefacción. Conviene seguir rigurosamente los calendarios oficiales de revisión de instalaciones de electricidad, gas y climatización.